lunes, 26 de enero de 2015

Lost boy

Llegó un punto en el que con sólo mirarle podía darme cuenta de lo mucho que había tenido que sufrir en su vida.
Llegó un punto en el que logré descifrar esos ojos que tanto transmitían pero que tanto querían esconder. 

No podía evitar preguntarme qué le habría hecho llegar a ser así. Qué situaciones habría tenido que vivir para rodearse de una coraza tan grande.

Una coraza de chico duro, insensible, pero que escondía a un chico inseguro y a veces asustado. Asustado de que le conozcan de verdad. 

Yo sólo quería ayudarle, pero es muy difícil cuando se esfuerzan por no dejarte entrar, por mantenerte lejos de todos sus sentimientos. Es difícil cuando él había construido un muro a su alrededor. Un muro tan grande que ya ni él mismo podía echarlo abajo.
Pero yo me empeñaba en golpear ese muro, día y noche, dispuesta a romperlo. Porque amaba lo que había dentro de esas murallas, amaba a ese chico miedoso e incomprendido.

Un día de enero no pude evitar rogarle que me dejara intentarlo. Que me dejara verle de verdad. Que me dejara ayudarle y comprenderle. 

" Soy una causa perdida, Tessie " Me dijo con tristeza.

"Ninguna causa está perdida siempre que haya un insensato dispuesto a luchar por ella" pensé al mirarle a los ojos.

Ojalá tuviera el valor para decírselo. 

Hasta entonces, sigo golpeando el muro.