jueves, 5 de diciembre de 2013

Aquella mirada

Ya han pasado cuatro años.
Cuatro años desde aquella mirada. Cuatro años desde que te conocí. Recuerdo como al principio nos mirábamos, me picabas y me enfadaba. Me recordaba a mi misma que no me lo tomase muy en serio, que eras un chico haciendo tonterías. Recuerdo como hablaba mal de ti a mis amigas, recuerdo que les decía que te odiaba, que no te aguantaba. Supongo que incluso entonces, cuando lo negaba a todo el mundo, incluso a mi misma, supongo que incluso entonces ya te quería.
Recuerdo aquel día de enero, la piel fría, los ojos llorosos. Recuerdo el paseo por la calle, intentando no pensar en nada. Recuerdo verte ahí, sentado en aquel banco, tu banco. Recuerdo comenzar a sentir rabia. Recuerdo que entonces, a pesar del frío, sentí calor. Recuerdo taparme la cara y acelerar el paso para que no me vieses. No quería empezar a pelear,como siempre. Recuerdo oír tu voz. Recuero sentir que no podía más, que no era el momento. Que bastante tenía con lo mio. Empecé a correr, a alejarme. Me seguiste. No me importó, supongo que ya nada me importaba. Solo quería que me dejasen sola, solo quería poder llorar tranquila. Pero ahí estabas tú, detrás mía, haciendo que me sintiese furiosa y,a la vez, aún más triste.
Me agarraste por el brazo. Recuerdo resistirme, pero acabé mirándote a los ojos. Esa fue mi perdición.  Recuerdo que , por algún motivo, no pude evitar empezar a llorar. No me importaba que me vieses.
Te miré a los ojos, azules como el cielo del verano y me permití desahogarme. Reconocerme a mi misma que la iba a echar de menos, que no era justo que me la hubiesen quitado, que su sitio estaba conmigo.. Me sentí distinta. No dijiste nada, eso me enfadó. Siempre estabas tomándome el pelo y, de repente, nada. Pero eso era justamente lo que yo necesitaba. No un abrazo, no un beso, no un pésame, no unas palabras, solamente una mirada que dijese " lo siento "
Supongo que fue entonces cuando me di cuenta de que te quería en mi vida para siempre. Supongo que fue entonces cuando, sin quererlo, te entregué mi corazón.