lunes, 17 de marzo de 2014

Mi sitio

Cerré los ojos y me sequé las lágrimas con la manga del jersey. Entonces decidí que ya había sido suficiente.
Corrí hasta el armario y me puse lo primero que encontré. Cogí mi bici y empecé a pedalear lo más fuerte que pude. El dolor en mis piernas me ayudaba a olvidarme del dolor en mi corazón. Llegué por fin a los pies de aquel pequeño monte. Empecé a subir por el margen de la carretera. Entonces vi por fin nuestro desvío, aquel que tan bien conocía. Subí poco a poco por aquel estrecho sendero. Por fin llegue a aquel sitio, nuestro sitio. Aquel que era tan pequeño y tan perfecto a su manera. Veía nuestro banco, nuestro árbol, nuestras flores. Todo me recordó a ti. Entonces comencé a pensar que quizás no había sido tan buena idea el haber venido. Porque todo estaba igual, salvo por tu ausencia. Ya no era lo mismo. En el fondo supongo que sabía que nunca volvería a ser lo mismo. Me sequé otra vez las lágrimas con la manga. Ya era suficiente. Estaba cansada de sufrir por lo mismo. Me eché hacia delante. Podía sentir el viento en la cara, el aroma de las flores. Nada cambiaría eso. Ya no estabas aquí conmigo, pero decidí que ya no iba a dolerme.Y podía sentir el viento, y me sentía libre. Y decidí que eso no iba a cambiar aunque te hubieses ido. Este sitio, no era un triste recuerdo. Hacía que me sintiera viva.
En ese momento eché la cabeza hacia atrás y grité con todas mis fuerzas. No pude evitar sonreír . La vida sigue y siempre te da motivos por los que seguir luchando. Supongo que de eso se trata: De seguir sonriendo a pesar de todo.