martes, 8 de julio de 2014

Aquel collar

Aún miro ese collar y me recuerda a ti. Sigo cogiéndolo y apretándolo fuerte contra mi pecho cuando estoy asustada. Sigue haciendo que me sienta segura, en casa. Supongo que me recuerda a la sensación que tenía cuando estaba contigo. Nunca supiste que existía. Siempre que pasas a mi lado, lo escondo bajo la ropa.
¿ Qué pensarías si lo vieras ? Te asustarías al pensar que la chica con la que tan solo hablas unas pocas veces al año lleva tu nombre siempre con ella. Pero más me asusta a mi quitármelo, porque siento que si lo hago, te habré alejado definitivamente de mi vida. Es como si llevase en mi cuello lo único que me queda de ti.
Recuerdo los días en los que estábamos juntos, en los que no nos importaba lo que pensasen. Recuerdo cuando te sentabas a mi lado y podíamos hablar durante horas sin aburrirnos. Incluso entonces llevaba el collar escondido. Incluso entonces, hace ya tanto tiempo, te quería. Y cada vez que lo toco siento restos de aquella sensación que me recorría el cuerpo cuando me tocabas, solo que esta vez siento el frío del metal reemplazando al calor de tu piel.
Algún día confío en poder quitármelo. Algún día alguien me hará sentir de nuevo esa sensación. Algún día alguien me cogerá de la mano y no necesitaré agarrar ese collar para sentirme segura.